Orquesta Filarmónica de Málaga

Nota de prensa

El martes 18 de noviembre, a las 19:00 horas, la Orquesta Filarmónica de Málaga interpretará el Programa 1 del XIX Ciclo de Conciertos de Cámara de la Orquesta Filarmónica de Málaga, que se celebra en el Auditorio Christine Ruiz-Picasso del Museo Picasso Málaga.

Este concierto, inicialmente previsto para el 16 de septiembre y que tuvo que ser aplazado, estará dedicado a obras de Wolfgang Amadeus Mozart y Ludwig van Beethoven.

Correrá a cargo del conjunto musical Quinteto OFM, integrado por el pianista José Manuel Padilla, el oboe Pedro Cusac, el clarinete Vicente Navasquillo, la trompista Ana Blanco y el fagot Albert Reig.

El primer programa del ciclo de cámara arrancará con el Quinteto para piano y vientos, KV 452 de Wolfgang Amadeus Mozart, escrito el 30 de marzo de 1784 y estrenado dos días más tarde en el Teatro Nacional Real e Imperial de la Corte, en Viena.

Esta pieza sería además la que presentaría la velada musical en el acto de iniciación a la masonería del compositor, que ingresó en la logia Zur Wohltätigkeit el 14 de diciembre de ese mismo año.

El quinteto consta de los tres movimientos de un concierto y de él escribió a su padre Leopold «Lo considero la mejor obra que he escrito nunca», una afirmación muy poco frecuente en un compositor poco dado a elogiar sus propias creaciones.

El Quinteto Ofm interpretará después una composición de Ludwig van Beethoven, el Quinteto para piano y vientos, Op. 16, publicado en 1801 y que se considera inspirada por el anterior de Mozart aunque hay tanto diferencias como similitudes entre las dos partituras.

Beethoven escribió esta pieza cuando contaba con 26 años y, aunque ya había publicado piano tríos y sonatas en esa época, su fama se debía sobre todo a su habilidad de improvisación y su virtuosismo en el teclado.

El músico se hallaba aún explorando sonoridades y logró en esta pieza una gran oportunidad de mostrar sus habilidades de composición e interpretación. Aunque la juventud del compositor es aún palpable, la pieza ya muestra evidencias de la genialidad que Beethoven tendría en el futuro.

Las entradas ya están agotadas.